17 de Octubre de 2020

Musa Verde
Horacio de la Cueva

La pandemia del Covid-19 es parte inevitable de nuestra vida diaria. Es parte las noticias internacionales y nacionales donde los números de infectados y muertos están más allá de nuestra comprensión. Donde se escribe una historia de cómo y dónde surge el virus SARS-Cov2, de la destrucción de hábitats, las mutaciones del virus y su nueva capacidad de brincar de murciélagos a humanos, pasando por los pangolines (los pangolines están amenazados por el consumo ilegal de sus escamas y son aprovechados como alimento). Donde escogemos ignorar que el consumo y comercio de especies silvestres es parte de la vida precaria de los desposeídos. Donde se han propagado rumores sin base técnica de la creación del virus y su vacuna como negocia redondo. Donde abusan de nuestra inocencia para hacernos creer que las vacunas causan autismo o que en ellas se introducen chips para monitorearnos.  

Es un mundo donde se confunde la prevención y la política, la salud económica y la vida. El virus SARS-Cov-2 es nuevo en la naturaleza, es una enfermedad emergente, una infección a la que jamás habíamos estado expuestos y por lo tanto no tenemos defensas en nuestro cuerpo o nuestros sistemas médicos. Una enfermedad que estamos aprendiendo a curar y que sabemos prevenir.  

La prevención de la propagación de la pandemia consiste de cuatro comportamientos que se pueden cumplir. Lavar nuestras manos constantemente para eliminar la infección en caso de que hayamos estado en contacto; evitar tocarnos la nariz para disminuir el riesgo de llevar la infección a las vías respiratorias; aislarnos de otros individuos para evitar infectar o ser infectados (aunque los “trabajadores esenciales” deben viajar en transporte público para mantener la sociedad y la economía funcionando al mínimo) y en caso de que tengamos que convivir con extraños, usar un cubrebocas (sobre la nariz por favor).  

Usar o no usar un cubrebocas no es una creencia, una protesta o un desafío, no nos hagamos tontos, es una medida de prevención. No usarlo tiene consecuencias para otros, no usarlo te puede hacer vector del virus. No es para prevenir infectarnos, es para prevenir infectar a otros con nuestras exhalaciones.  

Estamos cerrando fábricas, comercios y escuelas porque queremos sobrevivir y porque nos importan las otras personas y la economía. Debemos sacrificar los megaproyectos de hoy y ayudar a los desempleados para luego crear la economía sustentable y el bienestar de mañana.  

Las infecciones por SARS-Cov-2 son parte de nuestra realidad y la presencia de la muerte. En estas últimas dos semanas dos compañeros de trabajo y amigos se infectaron. Ambos con trabajos en la academia. Uno soltero, otro casado y con familia, ambos con responsabilidades, futuros y planes de vida ambiciosos y realizables. La infección tomó caminos muy diferentes. De uno de ellos supe que murió de complicaciones de Covid. Sus parientes, sus amigos y sus compañeros nos preguntaremos cómo e infectó y que cuidados tuvo que fueron insuficientes. Extrañaremos su conversación y trato. Culparemos al virus sin saber cómo se infectó. Mi otro amigo sabe dónde y cómo se infectó y vive para contarlo. También cree saber quién lo infectó. Se aisló de familia y amigos. Cambió su vida por cuidar a sus seres queridos. En cuanto tuvo síntomas se hizo la prueba, en cuanto obtuvo resultados positivos empezó a tratarse. Se quedó en casa y uso un tratamiento médico que, aunque no aprobado ha sido efectivo. Le entregaron resultados de laboratorio que demuestran que ya no es infeccioso.  

Ni uno de ellos es culpable por morir ninguno merecía vivir más o menos que cualquiera de nosotros. SARS-Cov-2 no discrimina y no es curable.  

Los cubrebocas salvan vidas ¡Usa el tuyo!

Comentarios bienvenidos: https://horaciodelacueva.blogspot.com/

Además, pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz y del secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa. ¡Viva la Comisión de la Verdad! Que beba Mexicali, dejemos a Constellation sin agua. Los periodos de gobernador de BC son intocables. Apoyo a G Sheridan y H de Mauleón.