25 de Enero de 2020

Los de abajo
Gloria Muñoz Ramírez

El ocultamiento de un informe que documenta casos de envenenamiento de niños por la contaminación del río Santiago es un crimen. Con rabia e indignación los pobladores de las comunidades aledañas al río se enteraron que el gobierno de Jalisco ocultó durante 10 años un estudio realizado a 330 niños que determinó que tenían plomo en la sangre, y cadmio, mercurio, arsénico y fluoruro en orina, además de exposición a plaguicidas clorados ya prohibidos, como el DDT.

El análisis se realizó en las localidades de El Salto, Puente Grande, Tonalá, Juanacatlán, La Cofradía y Jardines de la Barranca, a una población que, de haberlo sabido, pudo prevenirse con más estudios clínicos y, además, ejercer la presión suficiente para que se actuara contra las industrias que contaminan desde hace décadas el río Santiago. Hoy hay una proliferación de enfermos de cáncer, de insuficiencia renal y de otro tipo de enfermedades. ¿Por qué se ocultó?

El río Santiago es el más contaminado de México debido a los desechos tóxicos que vierten ahí industrias como Hershey’s, Honda y Nestlé, entre muchas otras, sin ser sancionadas. El ocultamiento de las consecuencias de esta contaminación en la vida de la población “es un crimen de Estado”, acusa el colectivo Salto de Vida. “Fue un acto deliberado para permitir la enfermedad y la muerte de los niños estudiados y de la población en general.”

El estudio realizado por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, a petición de la Comisión Estatal del Agua de Jalisco, se mantuvo bajo reserva durante casi una década. El entonces gobernador Aristótales Sandoval tuvo que tener en sus manos los resultados y, aun así, declaró en 2018: “nosotros no tenemos ninguna investigación que nos haga demostrar (sic) que el hecho de vivir en esas zonas implique una mayor prevalencia a las enfermedades mencionadas”, mientras el ex titular de la Secretaría de Salud, Alfonso Petersen Farah, dijo que “vivir junto al río Santiago no representa riesgo adicional. No hay elementos de que esto produzca enfermedad ni cáncer ni insuficiencia renal.”

“Las exigencias de nuestros pueblos resonarán en todo el mundo hasta no parar este genocidio silencioso”, advierten desde El Salto.

www.desinformemonos.org