29 de Junio de 2020

Donde cruzan las brujas
Nancy Bonilla Luna / Meritxell Calderón Vargas

Buscamos trabajar en la defensa de los derechos, en la narrativa, la oratoria en temas de la ciudad y otras formas de hacer ciudadanía desde una inspiración incluyente: en el discurso, la práctica y los resultados que genera nuestro esfuerzo.

Mi pareja, la Nancy, dedica gran parte de su tiempo a pensar en silencio, reflexiona por costumbre los temas y las cosas más de una vez y regresa, por eso y muchas cosas le amo y admiro. Por acuerdo hemos dicho que ya no le llamaremos “amor” a lo que nos surge del pecho cuando una nombra a la otra, pero no le hemos encontrado un nombre mejor que no sea “solidaridad”, consideramos que supera al amor porque es menos egoísta y oscuro.

Invité a escribir a Nancy este fin de semana por muchos motivos: en primer lugar me gustó mucho la presentación que hizo en el foro virtual que realizamos el jueves 25 de junio a las 10 de la mañana de Tijuana, y es del mismo foro del que les va a hablar; por otro lado, el enfoque filosófico que presenta nos pone cimientos éticos desde los cuales dialogar y presenta cómo es que hay que generar nuevos lenguajes solidarios en lo público y en lo privado; nos explica cómo podemos bailar en esta coreografía de la vida sin golpear al otro/otra/otre danzante, cómo sobrevivir éticamente ante la pandemia de la misoginia y las más recientes.

Organizamos este foro con la intención de contrastar desde parámetros internacionales jurídicos la realidad institucional en Baja California en materia de igualdad entre mujeres y hombres y eliminar todas las formas de discriminación contra las mujeres. La doctora Marlen Solís del Colef nos ayuda a fortalecer las inquietudes que como Sociedad Civil ponemos cada año sobre la mesa: vigilar las normas, programas y presupuestos de protección a los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

Contacté a las mejores mujeres que conozco para contrastar desde su práctica profesional las últimas recomendaciones del Comité de Expertas de la CEDAW a México, que son las de 2018. Había hablado ya de este foro con la psicóloga Paulina González, una joven empresaria que dirige “Mente Sana” con quien estamos organizando un curso en línea para el abordaje a la atención de mujeres migrantes víctimas de violencia. Comenté con Gaby Navarro que hacía falta movernos en temas de defensa de los derechos de las mujeres; Isabel Adame, una gran abogada que se conoce la transversalidad de la perspectiva de género y que es de las fundadoras del Inmujerbc aceptó  de inmediato como la encargada de despacho y feminista Karla Pedrín quien con amabilidad y disposición estuvo en el foro a pesar de tener que estar atendiendo una reunión del Sistema Nacional para Atender, Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, ellas siempre multitask.

En redes sociales platiqué con otras defensoras planeando su participación para un segundo foro y con otras empezamos desde que les presenté la idea a construir las recomendaciones para México tratando de adivinar qué dirá el Informe CEDAW 2020 del gobierno mexicano. La psicóloga América Páez quien participó como profesionista de la salud analizando servicios y modelos de atención para mujeres víctimas de violencia entorno a la salud mental dejó a varias ponentes boquiabiertas con los datos que presentó del poco presupuesto y programas que hay.

Otra compañera académica, Anel Ortiz de la UABC, dejó con las manos en la cabeza a más de una de las invitadas porque nos comentó que para el seguimiento de las convenciones y tratados internacionales desde la Secretaría nueva de Inclusión, es mínimo y que la planeación estratégica no tiene buen futuro en este aspecto. Desde Ciudad de México participaron nuestras hadas madrinas feministas y amigas de la vida, las abogadas: Claudia Cruz Santiago, quien ahora dirige el área de Derechos Humanos del Instituto Nacional de Migración y mi maestra querida Lourdes Enríquez Rosas del Colegio de Bioética de la UNAM y del Seminario Alteridad e Inclusiones.

Nancy Bonilla Luna. Foto: Meritxell Calderón Vargas

Fue un evento lleno de información y de voces de mujeres que pusieron temas como: migración, adicciones y salud mental entorno a la CEDAW en Baja California y esto fue lo que escribió al respecto la Nancy:

“Habitar éticamente debe ser considerado un gran pleonasmo o alguna de las tantísimas figuras que las disciplinas encargadas de investigar la vida de los lenguajes usan para nombrar aquello causante de conflicto, sin embargo, es nada más que un menester, una obligación en esta huella histórica que nos toca.

"Hablemos de habitar la ética o Éticar el habitus, cuando recuperamos dos segundos a Heráclito y el aforismo Ethos anthrophos daimon (preámbulo de interminables ensayos) nos espantamos por unos momentos, sin embargo, luego recordamos como somos agua, río, camino; recordamos a Parménides y nos habitamos -como dice mi amigue- poéticamente, entre el Devenir y el Ser: Somos.

"Estaba presentando a mi persona porque era autopresentación en el Primer Foro Virtual de Reflexión Contrastes y reflexiones desde la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer: hacia el informe Sombra. CEDAW-Baja California 2020 , posterior a esto presentaría una reflexión titulada Activación ética solidaria para la habitabilidad del mundo, en la mesa Cambio cultural hacia la igualdad y la no discriminación entre mujeres y hombres. Les comparto el link para que lo escuchen con tiempo, un tecito y conozcan así de qué va dicha convención y el trabajo de muchas personas a favor de los derechos fundamentales de las mujeres. De manera muy sencilla diría que soy una escritora cyborg a quien le hubiera gustado leer la CEDAW en la primaria, en el kínder o en la biblioteca del pueblo porque la Declaración Universal está chida pero la CEDAW está interesante. Es breve, sencilla y adoptable. Didáctica ella, advierte la importancia de la eliminación de estereotipos desde sus Artículo 3 y la importancia de difundirla entre la población de todos los Estados Parte, hasta en la biblioteca de mi pueblo para esos tiempos. Era México de inicio de los 90´s, uno que ya es otro. Un México parte del mundo pandémico dónde las personas estamos más allá de los gobiernos llamadas a la solidaridad para habitar el mundo y hacerlo habitable para otres.

"Tenía ocho minutos y acomodé unas imágenes con ideas a desarrollar con una parte de las reflexiones que como organización y personas nos interesan, usamos un solo equipo para participar en el Foro, lo cual fue conveniente para mí porque preparé café, tecito, tomé agua e hice muchas anotaciones de las participaciones. Puedo decirles que tuve tiempo para relajarme, repensar mi participación y admirar a mis compañeras. Escuetamente hablaría del Performance del Ser, de la fusión entre lo público y lo privado hacia la Esfera Solidaria, daría algunos ejemplos sencillos cuando la Performance estaba Sucediendo. Así como es, espontánea. Meritxell quien sin tener tiempo para sacar el estrés comenzó a bailar, como un acto solidario para relajarse y al tiempo practicar la escucha activa, fue tan impresionante que casi me paro a bailar con ella, pero ¿y la ponencia? Total, ahí está la ponencia en línea y pronto el ensayo.”