31 de Julio de 2020

Columna
Ricardo Velázquez

Con respecto a la importancia de un marco normativo adecuado para atender las problemáticas de la población en edad del retiro, el pasado 22 de julio se dio a conocer la iniciativa que pretende actualizar las normativas del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), con motivo de procurar el bienestar de la población retirada, en función de que pueda satisfacer sus necesidades básicas de manera oportuna, en cantidad y calidad suficiente a la que se procuraba cuando se contaba con el estatus de trabajador activo.

Ahora bien, el SAR cuenta con deficiencias en su régimen, uno de ellos es atender a la población más pobre y vulnerable, aquella que recibe cuatro salarios mínimos mensuales o menos, y por lo tanto, su nivel de aportaciones para su retiro es bajo e insuficiente para poder continuar con una vida digna en la vejez.

Definitivamente, la prioridad de las instituciones gubernamentales es ahora la atención y procuración de las poblaciones que son desapercibidas, las que no cuentan con la representatividad suficiente para tener opinión en la toma de decisiones y por lo tanto comienzan paulatinamente a ser marginados. Es por eso que, deseo subrayar el trabajo realizado en las negociaciones, para la presentación de la iniciativa del poder federal, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ya que nunca se había notado tal convencimiento y apoyo del sector empresarial para aumentar gradualmente su participación para el fondo del retiro de sus trabajadores.

Explicado brevemente, la iniciativa consiste en fortalecer el sistema de pensiones del país, para mejorar las condiciones de los trabajadores al momento de su retiro. El trabajador promedio recibirá alrededor de 40% más del monto que se percibe actualmente de pensión ($3,289), elevando la pensión hasta $4,345 gracias al incremento paulatino de la aportación patronal de hasta 13.87% y en menor medida, la aportación del Estado (aumentado sus beneficios para los de menores ingresos), dejando sin modificaciones las aportaciones requeridas por el trabajador.

Además de lo anterior, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Lic. Arturo Herrera, agregó que se propone la reducción de las semanas cotizadas de 1,250, o 25 años de laborar en el sector formal, a 750 semanas equivalentes a 15 años. Esta acción beneficiaría a gran cantidad de trabajadores con pensión garantizada, pasando de 34%, hasta un 82%.

Adicionalmente, otro reto se plantea en la baja cantidad de población laborando en el sector formal, siendo apenas el 34% de mexicanos aquellos que actualmente son candidatos para recibir pensión por participar en dicho sector, sin embargo, los montos percibidos son demasiado bajos por los pocos rendimientos generados en los fondos de inversión de pensiones. Teniendo en cuenta ese punto, anteriormente se había planteado al congreso, la iniciativa de reformar el régimen de inversiones de las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORES), la cual pretende disminuir a 0.7% la comisión cobrada a sus usuarios y aumentar los rendimientos por inversiones diversificadas.

Así que, en un país donde la cultura del ahorro es poco promovida y por ende existen pocos ahorradores dispuestos a destinar sus recursos a la inversión, en busca de recursos para las mejores condiciones para su retiro, es de vital importancia fomentar el ahorro y acciones como las ya mencionadas para alcanzar mejores niveles de bienestar.

Sé que falta mucho para alcanzar el bienestar deseado por la población mexicana, pero estoy convencido que el diálogo con mis colegas legisladores conducirá al consenso necesario para dar el visto bueno a las iniciativas mencionadas, siempre con el objetivo de beneficiar la población trabajadora, sus condiciones presentes y futuras para su retiro.

Senador de la República
Baja California Sur
@BcsRicardo