Baja California | 03 de Mayo de 2021

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Ana Lilia Ramírez

Tijuana, 3 de mayo.- El sindicato de empleados de bares de la CROC y empleados del Club Campestre Tijuana marcharon para exigir al gobierno de Baja California que no concrete la expropiación del inmueble.

Mencionaron que son alrededor de 250 los empleados y sus familias quienes dependen directamente de los ingresos económicos empleos del Club campestre, y que podrían perder su sustento familiar, algo que no ha considerado el gobierno estatal.

“Aquí los perjudicados somos nosotros; desgraciadamente somos los terceros, creo que no hay derecho”, señaló un hombre de la tercera edad que trabaja en el Club Campestre. 

Los trabajadores consideraron que el gobierno de Jaime Bonilla Valdez no puede quitarle el inmueble del campestre a sus socios y tomar las instalaciones pues no serán ellos los únicos afectados.

Dijeron que también existe un número importante de trabajadores que por años han trabajado en Club Campestre y han sacado adelante a sus familias de los ingresos y empleos de ese lugar.