Baja California | 04 de Agosto de 2020

Solamente fue colocada una piedra donde supuestamente sería instalada la desaladora, sin embargo, hasta la fecha no se ha avanzado en la construcción de la misma. Foto Roberto Córdova-Leyva

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La Jornada Baja California
Tijuana, 4 de agosto.- La cancelación del proyecto de construcción de la desaladora en Playas de Rosarito fue única y exclusivamente porque no hay dinero para pagar y garantizar la cantidad de agua que se generaría (4.7 metros cúbicos por segundo); se firmó ese contrato de una manera irresponsable por el gobierno anterior, bajo las auspicias de que iba a solucionar el problema del agua a Baja California, aseguró el gobernador, Jaime Bonilla Valdez, en su mensaje diario del lunes.

El mandatario dio lectura a la columna Cicuta de Jaime Flores Martínez en la que señala que el consorcio Aguas de Rosarito pedirá una indemnización de 100 millones de dólares por la cancelación y daños y perjuicios, a lo que contestó que "fue un contrato leonino, abusivo" y cuestionó si realmente hay afectaciones, pues "no colocaron ni un ladrillo" de la planta que se construiría en un terreno aledaño a la termoeléctrica Benito Juárez de Playas de Rosarito, aunque afirmó que "a lo mejor" sí podría haber daños emocionales y psicológicos"

"No me pueden estar asustando con el petate del muerto; que lo hagan de una vez (la demanda), o sea es como 'vamos a ir a hacerte una protesta', pues que hagan la protesta, voy la saludo... demanda, pues contesto la demanda pero no me van a obligar a mí a firmar un contrato, a firmar a reconocer algo que es leonino y no es el mejor interés de Baja California", dijo al afirmar que su rechazo no es hacia la desalación para cubrir la demanda de agua.
 
"No negamos que las desaladoras son buenas y no negamos que deben existir porque existen en todo el mundo pero no podemos aceptar nosotros una proforma económica como la que están presentando y garantizar casi 200 millones de pesos mensuales... yo no estoy en contra de la desaladora ni es negocio mío ni me interesa para nada estar asociado con ellos pero no los voy a dejar, por mí votó la gente para que cuidara los recursos del estado y lo estoy haciendo, ese contrato es un contrato leonino, abusivo que solamente alguien que tenía que haber tenido intereses muy particulares lo haya firmado".

Advirtió que "a estas alturas ya deberían conocerme" y no se dejará intimidar por la amenaza de demanda: "esas gentes piensan que somos tan ignorantes y vamos a dejar que se salgan con la suya... es el caso típico de esos inversionistas que vienen y con espejitos convencen al gobernador y a los funcionarios de hacer un contrato como este tipo de contra y garantizarles a ellos un negocio porque esto no es más que un negocio para estas gentes".

Respecto a las versiones de que fue una cancelación unilateral que se debió al rencor que le tiene a su antecesor Francisco Vega de Lamadrid dijo que "no puedo negar que le tengo un desprecio tremendo por lo que hizo con mi estado, eso lo tengo que confesar... no lo quiero, claro que no, así como no lo quiere la mayor parte del estado por todo lo que hizo, pero no fue por eso que lo cancelamos, fue por sus torpezas que cometió durante seis años firmando un contrato como este".