cultura | 07 de Abril de 2021

El distinguido universitario, Rafael Navarro González, y el robot 'Curiosity'. Foto tomadas del sitio https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2021_300.html

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Juan Ibarra / La Jornada

Ciudad de México, 7 de abril.- Una montaña en Marte llevará el nombre de Rafael Navarro González, científico mexicano cuyo trabajo de investigación ayudó a que la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés) pudiera estudiar la vida en ese planeta.

“Un día tu nombre va a estar en Marte, no sé cómo, no sé de qué forma, pero un día va a estar”, le decía convencida su esposa, Fabiola Aceves, al científico. Navarro González falleció a finales de enero, a causa de Covid-19; sin embargo, su trabajo seguirá contribuyendo al desarrollo de la ciencia en México y el resto del mundo.

“Lo encuentro muy apropiado, porque en nuestros muchos viajes por entornos extremos, siempre estaba buscando las montañas”, recordó Christopher McKay, colega del mexicano que desde la NASA ha apoyado el homenaje en honor a Navarro González.

La investigación de Navarro González que sirvió a la agencia espacial estadunidense para seguir avanzando en la misión del vehículo Curiosity -que explora el planeta rojo en busca de vida, entre otras tareas– fue identificar condiciones geológicas similares en el Desierto de Atacama y Marte.

En la agencia espacial estadunidense fue líder en el estudio de la astrobiología y colaboró en el desarrollo del Sample Analysis at Mars, laboratorio portátil que ha revisado la química del suelo, rocas y aire marcianos, elementos claves entre los hallazgos realizados hasta el momento.

Egresó de la Facultad de Ciencias y fue investigador del Instituto de Ciencias Nucleares, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Cursó su posgrado en la Universidad de Maryland, Estados Unidos. Aunque tuvo ofertas para quedarse a trabajar en esa nación, las rechazó debido a que quería regresar a México para devolver un poco de lo que la Universidad Nacional y el país le dieron.

“Él daba muchas conferencias y hacía mucha difusión en distintos lugares del planeta. Siempre me decía: ‘De toda la gente que me escucha, con una persona que se interese en la ciencia, le voy a ganar un científico a México’”, contó su viuda.