mundo | 16 de Septiembre de 2020

Joaquín El Chapo Guzmán Loera, en las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada. Foto cortesía PGR

Por

Por 

Miguel Ángel Vega / Río Doce
Nueva York, 16 de septiembre.- Confinado a una soledad casi total, en la celda más distante y oscura de la cárcel de máxima seguridad Súpermax, en Florence, Colorado, Joaquín el Chapo Guzmán, pasa los días en espera de una nueva oportunidad para demostrar que no tuvo un juicio justo, sino que su veredicto fue influenciado por un jurado que monitoreaba lo que se decía de él en internet, televisión y periódicos de todo el mundo.

Ese habría sido el motivo principal para que la defensa de Guzmán Loera, presentara el pasado 4 de septiembre una moción de 245 páginas ante el Segundo Circuito del Tribunal de Apelaciones para que el veredicto del juez Brian Cogan fuera anulado y tuviera un nuevo juicio.

William Purpura, uno de los abogados de Guzmán Loera, dijo que la simple petición era viable, luego de probarse que entre cuatro y cinco miembros del jurado leían en internet noticias sobre el Chapo, incluyendo testimonios de criminales diciendo que el acusado traía adolescentes de Colombia para abusar de ellas, o bien qué había matado a un sinnúmero de personas.

“Cuando tienes un jurado que hace eso, influye para que los miembros del jurado sean sumamente prejuiciosos, pues es información sin corroborar e inadmisible, y sólo por eso el juicio debe repetirse”, dijo Purpura, en entrevista telefónica con Ríodoce.

—Si el juicio se repite, ¿confía que Guzmán Loera tenga un juicio justo?, se le pregunta a Purpura.

—Es muy difícil que un acusado como el Chapo tenga un juicio justo, especialmente en Nueva York y sobre todo en Brooklyn, pero confío que así sea, y que el juez no sea el mismo y que la corte sea diferente, y si eso ocurre, es posible que Guzmán Loera tenga muchas posibilidades de tener éxito durante un nuevo juicio”.

Purpura aclara que al decir que “espera que el Chapo tenga éxito durante un nuevo juicio”, no se refiere a que el gobierno de Estados Unidos lo deje en libertad, ni que un nuevo jurado lo encuentre culpable o no culpable, sino que su observación tiene que ver con una cuestión de que le prueben los cargos por los que es acusado.

“Lo que yo pienso que ocurriría en un nuevo juicio es que no van a poder probarle muchas de las cosas de que se le acusa y eso será elemental para determinar, no sólo el veredicto, sino la sentencia”, observó el abogado.

Sin embargo, para que se llegue a un nuevo juicio tardará al menos un año y medio más, y en todo ese tiempo el Chapo deberá continuar aislado del resto de los presos en la cárcel de Supermax, apenas enterándose del mundo mediante una televisión de menos de quince pulgadas, donde tiene acceso a noticias, programas educativos y de religión, y de vez en cuando series de televisión.

“Sigue hablando con familiares, pues al menos le permiten hacer cinco llamadas a la semana, de cinco minutos cada una, pero a la defensa no tiene permitido verle, por la cuestión de Covid, y tan sólo se le puede estar monitoreando mediante una pantalla de televisión”, explicó Purpura.

Agregó: En general, lo que puedo decir es que el señor Guzmán es un hombre fuerte, se mantiene en forma porque se le permite salir de su celda a que haga ejercicio una hora diaria, y tiene fe en regresar a la corte para que esta vez tenga un juicio justo.

Mientras tanto, miembros de su familia en La Tuna, Badiraguato, dicen desconocer qué ocurre con el juicio, y sólo viven esperanzados a que un milagro ocurra para que Guzmán Loera reciba un juicio justo en Estados Unidos, y un trato digno.

“Nosotros confiamos en que Dios lo va ayudar, y mantenemos nuestras plegarias de oración para que así sea, porque a estas alturas, sólo Dios puede ayudarlo”, consideró Armida Guzmán, hermana del Chapo.

Esa misma situación viven familiares cercanos a Guzmán, en la sierra de Sinaloa, que encabezan una cadena de oraciones en Badiraguato para pedir que Guzmán Loera salga bien librado de un nuevo juicio.

“Hubo muchas irregularidades en ese juicio, por eso lo van a hacer de nuevo, pero pues sólo Dios sabe lo que va a pasar, y a nosotros desde acá sólo nos queda orar porque mi tío tenga un juicio justo”, dijo Martín Macías Guzmán, sobrino del Chapo.

Aun cuando fue público el que algunos miembros del jurado revelaran que seguían el juicio por Internet y en televisión, el juez Cogan se opuso a investigar las acciones de los miembros del jurado, al considerar que “era innecesario por el gran número de evidencias que se presentó durante el llamado juicio del siglo, pues en sus propias palabras, “cualquier jurado lo hubiera encontrado culpable sin importar lo que miraran en la prensa”.

Sin embargo, según expertos, el juez Cogan estaba obligado a investigar, lo que propició a que la defensa apelara el veredicto. Ahora, sólo resta esperar al menos 18 meses de una revisión minuciosa del caso por parte de magistrados del la Corte de Segundo Circuito de Apelaciones, y es muy probable que un nuevo juicio sea aprobado.