méxico | 18 de Octubre de 2020

Algunos de los militares fueron testigos del ataque a los normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde septiembre de 2014. Foto Marco Peláez / La Jornada

Por

Por 

Fabiola Martínez y Gustavo Castillo / La Jornada
Iguala, 18 de octubre.- En las 27 órdenes de aprehensión pendientes por ejecutar, vinculadas al caso Ayotzinapa, hay al menos tres militares y uno de ellos es mando del 27 Batallón con sede en Iguala, Guerrero, dijeron fuentes gubernamentales.

Señalaron que en este grupo se encuentran también policías locales y federales, cuyos expedientes se están integrando para agilizar la localización y detención.

A los integrantes de la Sedena (oficial, coronel y general) se les acusaría de presunto ocultamiento de pruebas, según los funcionarios consultados, quienes explicaron que al menos dos de los elementos castrenses son del área de inteligencia del 27 batallón.

Algunos de los militares fueron testigos del ataque a los normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde septiembre de 2014; incluso, un oficial tomó fotografías de los hechos y fue perseguido por los atacantes de los jóvenes, al grado que abandonó la moto en la que se trasladaba. El vehículo fue encontrado un día después en la zona de negocios del ex alcalde de Iguala, de acuerdo con datos oficiales.

Igualmente, los militares habrían tenido información de cuando a algunos de los jóvenes los llevaron al hospital regional, pero las pruebas y otros datos útiles no fueron incorporados a la investigación de la entonces Procuraduría General de la República.

Sin cumplir 27 órdenes

El viernes pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador reveló, en el marco de la detención del ex secretario de la Defensa Nacional Salvador Cienfuegos, que se giraron órdenes de aprehensión con la instrucción de “(detener) parejo, a todos los involucrados”, y precisó que faltan de ejecutar 27 de éstas.

“No hay impunidad para nadie”, recalcó, al tiempo de señalar que se llevará adelante la investigación sobre Ayotzinapa hasta sus últimas consecuencias.

Dijo que al igual que en el caso de Cienfuegos, con Ayotzinapa se da pie a la reflexión del papel de las fuerzas armadas y si quedarán debilitadas. “No, al contrario, en vez de debilitarse una institución, se renueva, cuando habla con la verdad, cuando no se ocultan los hechos, cuando no hay impunidad”.