Baja California | 22 de Mayo de 2020

Niños del poblado Santa Anita, en los límites de Rosarito y Ensenada, son apoyados con material educativo durante la pandemia, pues no cuentan con recursos ni acceso a una computadora o internet. Foto Ana Lilia Ramírez

Por

Por 

Ana Lilia Ramírez

Playas de Rosarito, 22 de mayo. - Desde la suspensión de clases el 18 de marzo por la pandemia del Covid-19, las clases en línea para los padres de familia de las cinco escuelas rurales en el poblado de Santa Anita es solo una ilusión y un problema sin resolver para la mayoría de los 700 alumnos que no tienen acceso a computadoras e internet.

La pandemia obligó al Sistema Educativo Estatal a implementar la educación en línea, una medida para la que no estaban preparados maestros, padres de familia y alumnos por una baja penetración de computadoras e internet derivado de la carencia de recursos económicos.

Pero las ganas de estudiar no se detienen y a través de copias de material didáctico es como los estudiantes tratan de regularizarse en la escuela, así lo indica la presidenta del comité de colonos del poblado de Santa Anita, Brenda Pintor Caballero, quien entrega copias a alumnos que viven en situación vulnerable y es para que estudien durante el confinamiento por la pandemia.

“Los profesores envían el material ya que saben que muchos no tienen acceso a internet y les mandan los librillos y ellos me los envían por WhatsApp y les hago las impresiones en mi casa con mi impresora”, aseguró Brenda Pintor.

La impresión de libros se pudo realizar a través la donación de resmas de hojas blancas, pero enfrentan dificultades porque se les acaban la tinta de la impresora, dice que por la lejanía del poblado de Santa Anita el material es caro “La copia aquí tiene un costo de tres pesos por hoja, entonces si los librillos son de 100 hojas pues son 300 pesos, son 300 pesos que una familia estaría dejando de comprar comida y si se nos hizo algo ilógico”, señaló.

Ante la falta de internet por las tardes habilita su casa como una escuelita, para que los alumnos puedan utilizar el internet y una computadora.

“En mi casa doy acceso a algunos niños que no tiene internet, de manera gratuita y les brindamos también el material impreso y los papás que no pueden acudir con sus hijos a mi casa por cuestión de distancia, lo que estoy haciendo es hacer candiles y haciéndote llegar el material” dijo Brenda.

La plantilla escolar es de alrededor 720 alumnos en el poblado de Santa Anita; 90 alumnos del preescolar Estefanía Castañeda, 270 alumnos de la Primaria Santa Anita, 180 alumnos de la Primaria Misión, 240 alumnos de la Telesecundaria #4 y 100 estudiantes de la preparatoria Cecyte.

A esta población rural no llegan las nuevas tecnologías y tener acceso a internet es un lujo que solo pueden pagar pocos, y los que tienen acceso, la lejanía del lugar es una zona de baja frecuencia de internet.

El rezago educativo es un problema de antaño en el poblado de Santa Anita, por generaciones padres tienen una baja escolaridad dice Brenda Pintor.

“Batallan porque tenemos un rezago educativo bastante adentrado y el nivel educativo de la zona es muy bajo, eso hace difícil el aprendizaje con el niño porque el papá al no tener conocimiento -educativo-, pues no le puede ayudar al niño” aseguró Pintor Caballero.

El poblado de Santa Anita, una zona rural localizada en los límites territoriales entre Playas de Rosarito y Ensenada, territorio en disputa por ambas ciudades, pero paradójicamente ninguno de los dos municipios apoya la carencia educativa que se agravó con falta de internet, computadoras y material educativo por la pandemia del coronavirus.