cultura | 27 de Mayo de 2020

Los restos de los animales, entre ellos más de 60 mamuts, fueron localizados en tres puntos. Foto tomada de @INAHmx

Por

Por 

Javier Salinas Cesáreo / La Jornada
Tijuana, 27 de mayo.- Los restos fósiles de más de 60 mamuts, entre cinco y seis ejemplares de camélidos, bisontes y caballos, así como algunas aves y peces, de alrededor de 25 y 26 mil años de antigüedad fueron hallados durante los trabajos de construcción del nuevo Aeropuerto Internacional General Felipe Ángeles, en la base aérea de Santa Lucía, informó a La Jornada el coordinador nacional de arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Pedro Francisco Sánchez Nava.

Se trata de un hallazgo “singular” para México y América por la gran cantidad de ejemplares, añadió.

 
Imagen
El descubrimiento también incluye 15 enterramientos humanos de un periodo más reciente, probablemente de una aldea del posclásico que estaba en las orillas del lago de Xaltocan. Eran seguramente pescadores o agricultores que pudieron en algún momento interactuar con la fauna de la época.

Los hallazgos interfieren con la construcción del aeropuerto, afirmó el funcionario, porque obligará a los constructores a modificar algunos proyectos y espacios que tienen, “pero la obra es tan grande que se irán a otro frente de trabajo mientras nosotros, con todo el rigor científico, recuperamos los vestigios.

“Vamos a permanecer en la obra hasta que se dé la última palada, porque aunque ya no estemos excavando en algún espacio, tenemos que supervisar cualquier remoción de los estratos que se hagan en el aeropuerto”, explicó.

El proyecto de salvamento arqueológico del INAH en la zona de construcción del nuevo aeropuerto comenzó en abril de 2019, cuando se efectuó el reconocimiento de toda el área. Vázquez Nava detalló que “en octubre comenzaron los hallazgos, es algo que se esperaba; sabíamos que esto iba a ocurrir porque tenemos antecedentes de fauna pleistocénica y más en el lago de Xaltocan, en la orilla, en la parte poniente. Era previsible, pero lo que no se podía prever era la gran cantidad de osamentas.

“Sobre todo privilegiamos aquellas zonas donde la obra iba a remover estratos y a hacer excavaciones. Es imposible excavar todo el terreno, pero finalmente hay superficies, por ejemplo, donde se ve que hay pequeñas elevaciones o restos de cerámica, y se fueron marcando estos puntos como susceptibles de excavación; posteriormente se hace un acompañamiento de la obra”.

 
Imagen
Los restos de los animales, entre ellos más de 60 mamuts, fueron localizados en tres puntos: uno en la denominada playa y dos en las zonas más profundas del terreno. Algunas osamentas están más íntegras, otras parcialmente conservadas y asociadas a fauna pleistocénica. Hay además camélidos, caballos, aves y bisontes.

“Es todo un espacio que compartieron estas especies. Son más de 60 mamuts y seguramente van a ser más; el conteo se está haciendo a partir de un rompecabezas que se está uniendo. Es un hallazgo importante por el número de individuos y será una muestra muy representativa para estudiar estos animales. Tenemos indicios, pero no hay la certidumbre de que grupos humanos de esa época aprovecharon a estos grandes animales de alguna manera. Eso estudiaremos en los trabajos de gabinete”, refirió.

Los ejemplares de mamuts pertenecen a la especie Mammuthus columbi –abundante en América del Norte durante el Pleistoceno, era geológica concluida hace 12 mil años– e incluyen machos, hembras y crías, “los cuales, probablemente, murieron al quedar atascados en el lago, debido a que su profundidad variaba e incluso llegaba a desecarse hasta quedar convertido en un espacio pantanoso.

“A diferencia del contexto inédito de caza de mamuts descubierto por el instituto en el también municipio mexiquense de Tultepec, en noviembre de 2019, la megafauna de Xaltocan –localizada a profundidades que median entre 80 centímetros y 2.5 metros– no presenta huellas de cacería humana o acomodos antropogénicos. Sin embargo, no se descarta que los humanos hayan aprovechado estos pesados animales una vez que quedaban atascados en el fango”, puntualizó.

Sánchez Nava manifestó que el proyecto de salvamento está a cargo de Rubén Manzanilla López, junto con 30 arqueólogos y 200 trabajadores que ayudan en las labores de excavación y liberación de estos espacios, además de tres restauradores.

“Lo que hicimos fue parar la obra y hacer el salvamento. Además, todavía hay áreas que tenemos que excavar y el potencial es muy alto para seguir encontrando esta fauna pleistocénica”, insistió.

Acerca de los 15 entierros humanos del periodo prehispánico también descubiertos, los arqueólogos han determinado que fueron inhumados domésticamente, ya que algunos estaban acompañados de ollas, cajetes y figurillas de barro, como la de un perro.

 
Imagen
“La historia del lago de Xaltocan y de la región de Santa Lucía es fascinante”, comentó Sánchez Nava. Agregó que se ha considerado la propuesta de habilitar el casco de la antigua hacienda de Santa Lucía como museo de sitio integrado al nuevo aeropuerto internacional.

El INAH ha abierto 23 frentes de exploración en los terrenos de la magna obra, como parte de un proyecto de salvamento arqueológico y paleontológico, el cual se lleva a cabo con el respaldo logístico y financiero de la Secretaría de la Defensa Nacional, y se desarrolla en apego a la legislación en la materia.